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jueves, 9 de julio de 2015

Perra Pop Presenta: Go-Go Dancers


En 1997 nació Aeroplano En Brescia. La banda estaba conformada por Cuki en las vocales, Javier Purcallas (Evil Twin) y Daniel Cuenca (Sonámbulo) en las guitarras y coros, Ramón Mena (Perro Pavlov) en el bajo y Jorgillo en la batería. Los cinco habían sido parte de la movida de la Generación Nikos, pero en el rol de espectadores. La banda tenía una fuerte influencia del rock argentino clásico como Spinetta y Charly García. Ensayaron durante más de un año, elaborando un largo set con material hermoso y pulido; finalmente tuvieron su debut en un concierto en el Parque Kennedy en 1998, en frente de la Iglesia de San Pedro, Montes de Oca. La banda colapsó después de su debut y un mes después ya no existía. No quedó rastro de su paso por el mundo musical. No quedaron ensayos grabados ni fotos del debut. Ninguna canción se re-utilizó para algún otro proyecto. Todo se disolvió en el mar de nuestros recuerdos juveniles, donde nuestro grupo de amigos asistía a los ensayos de la banda, en el garaje de una casa en Escazú, todas las semanas. Aeroplano En Brescia no marcó la escena musical costarricense, pero si marcó nuestras vidas, y durante un tiempo breve nos representó.

En el 2010, durante la Era Dorada de conciertos en el Lobo Estepario, existió una banda llamada Maully Russky; era, de alguna u otra forma, parte indispensable de esa escena. La banda estaba formada -en su alineación definitiva- por Gringo (Girl Scouts) en el bajo, Fuan Finalez y Jorge Ferreto en las guitarras y Marco Fernández (Jesús Con Corte Militar) en la batería. La banda ensayó por más de dos años esperando tener el sonido perfecto para debutar, con grabaciones de sus ensayos siendo traficadas en secreto a través de redes sociales. Todo sonaba increíble, pero por alguna razón la banda no lograba estar satisfecha con el sonido. Tenían, además, la peor suerte posible: su vocalista original se fue del país y sobrevivieron varios bateristas de prueba antes de encontrar el indicado, que se lesionó poco después. Debutaron en un house show organizado por Niño Koi en el 2012, donde mostraron un repertorio astuto y fresco, y una energía envidiable. No lo sobrevivieron. El proyecto colapsó media hora después gracias a la frustración causada por intentos repetidos de "corregir lo que había salido mal" en ese primer concierto. Otro proyecto brillante desaparece, víctima de la obsesividad, la mala suerte... víctima de "algo".


Nuestra historia está repleta de anécdotas de esas, de bandas que casi fueron emblemas de una generación, pero que al final la historia resultó de otra manera. Música que nunca llegamos a escuchar. Historias que se fueron perdiendo, a veces por mal cálculo, a veces por mala suerte, o víctimas de las voces en las cabezas de los artistas, que nunca los dejaron sentir que algo estaba listo o que ellos eran lo suficientemente buenos.

Por supuesto que hay muchas bandas cuyo talento no alcanzaba para triunfar en la escena competitiva y exigente que tenemos, pero eso no le causa ningún pesar a nadie excepto a ellas mismas. La tragedia son las bandas que tuvieron el talento crudo, la imaginación, la sensibilidad para escribir y componer de forma inteligente, pero a quienes le fallaron todos los demás elementos, o que les falló uno decisivo que se trajo abajo sus sueños. Bandas que se congelaron ante la necesidad de salir de su zona de confort y asumir el reto de hablarle a desconocidos para poder organizar conciertos o conseguir un espacio dentro de las actividades de otros. Otras que invirtieron toda su energía en realizar grabaciones carísimas para poder debutar con una superproducción bajo el brazo, solo para darse cuenta -demasiado tarde- que ese tipo de desgaste sin la recompensa de tocar en vivo es casi imposible de navegar. Otras perdieron miembros en momentos claves o camino a su debut, o tardaron tanto tiempo antes de debutar que para cuando se sintieron listos, ya el material no los representaba. Hay infinidad de razones por las cuales un proyecto puede fracasar antes de siquiera empezar.

Los Go-Go Dancers, una banda herediana, casi fueron una de estas bandas.


Supe de su existencia en el 2011 gracias a Roy, el baterista y cantante de la banda, cuando leía la ocasional mención en su Facebook de que estaba ensayando con un proyecto nuevo. A Royciño lo conozco por ser una de las figuras importantes del primer Foro de 89decibeles. El Foro nació el 25 de Julio del 2003, un espacio donde muchos músicos, promotores y fans nos conocimos y conectamos. Roy era un gran fan de los Ramones, de Morrisey y del rocanrol. Su constancia y reputación en el foro era tal que fue de los primeros foristas en ser convertido en un moderador, un gran orgullo en esos primeros años de nuestra pequeña comunidad.

El Foro entre el 2003 y el 2006 -antes del importante y decisivo surgimiento de MySpace y luego Facebook- fue de los lugares más importantes e influyentes de la comunidad rockera costarricense, casi que de cualquier género. Un espacio libre y abierto donde se dieron cita músicos veteranos, contemporáneos y futuras estrellas; donde la gente compartía música, historias, fechas de conciertos y biografías de la música nacional. Nuestro primer intento, como comunidad, de crear una memoria colectiva del rock nacional. Y Roy estuvo ahí, en el centro de todo desde el principio, acumulando un nivel de influencia y respeto que creo que ni él se imagina que tiene.


Por ejemplo, una de mis historias favoritas que incluyen a Roy y su lugar esencial dentro de la comunidad tiene que ver con el Concierto de 5to Aniversario de ESimple -tocaban con Nada, Xpunkha, Sintagma y Plan B-, donde asuntos de tiempo y logística evitaron que la banda principal cerrara su propio concierto de aniversario en el local que se había alquilado para ese propósito. Ante el hecho incuestionable de no poder terminar el evento, Roy nos invitó a todos a su casa para que ESimple tocara su set de aniversario y terminara de cerrar la actividad como se debía. Nos trasladamos todos en manada a San Francisco de Heredia y lo que siguió fue un house-party de proporciones épicas, que incluyó a un ESimple incandescente tocando desde la cocina hacia una multitud aglutinada en la sala-comedor de la casa, y un momento frágil e innolvidable cuando Kurt Dyer, arrecostado a un carro frente a la casa, tocó una canción que acababa de componer: El Universo Es Mío. Ese tipo de persona era Roy y ese era su lugar dentro de nuestra pequeña galaxia musical.


En ese Foro se formaron muchas conexiones importantes, muchos amigos entrañables se conocieron a través de él y muchos socios se encontraron. Se fundaron websites, negocios, bandas y hasta familias. En el caso de Roy se fundaron Los Romanes, que fue una banda formada esencialmente de foristas regulares y reconocidos: Sebas Alvarado en las vocales, Pablo "POC" Castro y Sergio "el Dude" Sánchez en las guitarras, Carlos "Chivacrazy" Rodríguez en el bajo, y Royciño en la batería. Si bien contaban con todo el apoyo y todo el cariño de la comunidad donde se conocieron, y tuvieron ocasionales conciertos desperdigados a través de los años, algo siempre evitó que los Romanes -que estuvieron activos entre el 2004 y el 2007- salieran de forma decisiva del garaje y hacia el público general. Esos "algos" son el tipo de cosas que matan nuestros sueños.

Hay muchos elementos que afectan como se tejen nuestras historias. Los Go-Go Dancers debutaron Octubre del 2011 después de una larga odisea que casi les cuesta su guitarrista principal, pero igual tuvieron que re-fundarse en Octubre del 2012 con un cambio de alineación. Luego debutaron de nuevo y tocaron en diferentes conciertos fuera del circuito más visible del rock local, en espacios como universidades, convenciones y centros comerciales. Me acuerdo de irlos a ver en Bahamas un 23 de Noviembre del 2012, en un concierto que iban a abrir para Los Cuchillos y una banda chilena delirante llamada Los Kaníbales Surf Combo... pero algo totalmente inesperado se interpuso. Una muerte en la familia los hizo cancelar el concierto. Para mí ese era su primer gran paso visible hacia el mainstream capitalino, y de repente algo se interpuso. Siempre algo.

Son convocados de nuevo por Los Cuchillos en Enero del 2013, otra vez en Bahamas. Esa noche sentí un gran orgullo y una felicidad enorme al ver a Roy subido en un escenario tocando su música para un público amplio y atento, de escucharlo cantar feliz y verlo atento a que toda la banda estuviese en sintonía. Uno de esos momentos que atesoro, de los que uno se lleva. Su siguiente concierto es el 3 de Marzo en el Calavera Run 2013, en el parqueo de Nasional Skatenboards en el centro de San José, un evento de nicho hecho a la medida para la comunidad rocker. Si bien el evento es un éxito, esto los mantiene lejos del mainstream y de vuelta a los espacios perifericos del under. Su próximo concierto sería hasta el 5 de Mayo en The Wall, en Heredia. Luego esperar que toquen de nuevo hasta Julio, otra vez en Heredia. Finalmente se encierran a grabar su disco debut y desaparecen por completo del mapa durante meses. En ese momento temí lo peor.


El 17 de Noviembre resurgen con su disco debut bajo el brazo y tocan en la Expo Tattoo 2013, un evento importante de la comunidad rocker. Inmediatamente después tienen un concierto el 23 de Noviembre en Alajuela en un skatepark, junto a Los Cuchillos y otras bandas. Esto es seguido por el 3er Aniversario de Barbería Barboza el 1ro de Diciembre en el Hoxton, de nuevo con Cuchillos en otro evento rocker. En este momento empiezo a llenarme de esperanza porque los veo agarrar momentum: ¡tal vez los Go-Go Dancers van a lograrlo!


Para mí el 2014 fue el primer buen año de los Go-Go Dancers, donde tantos años de siembra por fin empiezan a dar cosecha. Su actividad se dispara y empiezan a correr más riesgos. Toman el valiente paso de tocar fuera de su nicho y su zona de confort musical y geográfica, y poco a poco van tejiendo lazos con personas y bandas lejos de su estilo y estética. El enfrentar públicos de otros géneros los obliga a concretar su sonido y a subir la intensidad de sus presentaciones, lo cual se traduce en una banda más amarrada y emocionante que no vive a la sombra de nadie.

Pero niguno de estos grandes pasos, ninguno de estos avances positivos, los prepara para la maravilla que fue el 2015. Primero, arrancaron el año con más actividad de lo usual, tocando y visitando radios como invitados. Luego en Mayo, después de que su sencillo Quiero Más logra entrar en el Top 10 de SuenaCR, tocan en el Festival Rockalavera de México, uno de los festivales rockers más importantes de Latinoamérica. Siguiendo este derechazo, lanzan un gacho de izquierda fulminante con el estreno de su segundo disco: Directo Al Corazón, lanzado en Junio ¡Por fin estaba pasando!


Los Go-Go Dancers son: Roy Quesada (Los Romanes) batería y voz, Rebeca Campos (Social Club) en la voz y la armónica, Mauricio Miranda (Heredians) en el bajo y contrabajo, y Carlos Orozco (Nekrobillys) y Edgar Vargas (Costa Niebla) en las guitarras. Son una banda herediana que empieza a salirse de su cascarón y extender sus alas. Tienen dos discos contagiosos que se pueden conseguir fácilmente y están tocando a menudo en lugares accesibles y céntricos. Han trabajado muchísimo y han sorteado todo tipo de inexplicables obstáculos para llegar hasta acá y se encuentran listos para recibirlos. No hay mejor momento para empezar a seguirles la pista que este. Acuérdese de llevar zapatos cómodos.


Go-Go Dancers - Do You Dance? (2013)
Go-Go Dancers - Al Corazón (2015)

Go-Go Dancers en Bandcamp.

martes, 22 de febrero de 2011

El Camino Menos Tomado



Es muy importante saber tirar ese primer golpe. Si conecta correctamente, el resto del pleito es un queque. Hay ventaja clara. Igual, artistas costarricenses llenos de promesa e ímpetu han logrado deshacerse en mares de duda y expectativa tras un maravilloso arranque, dejando un fade-out como única evidencia de su paso. A cinco meses de lanzar su disco debut, que atrajo la atención de blogs internacionales y una positiva mención en la calificada revista británica NME, The Great Wilderness sorprendió sacando su segunda obra, el Tiny Monsters. No solo asombra su pronta aparición, si no el ser una clara mejora sobre su primer trabajo.

Es común notar influencias de artistas recientes sobre las bandas jóvenes en Costa Rica, pero The Great Wilderness es de las pocas que logran comunicar un gran sentido de “historia musical” en su trabajo, donde si bien uno puede ubicar su sonido en el contexto contemporáneo, a la vez logra brillar un conocimiento pleno de lo que ha sucedido antes. Esto es aparente en el Tiny Monsters desde sus primeros segundos, donde texturas súper evocativas a los trabajos ambient de Brian Eno crean el espacio donde se desarrollará On Smoke, canción que abre el disco. Si bien uno puede atribuir esos sonidos a la influencia que Eno ha tenido sobre otras bandas que informan a la banda, como los Stone Roses o My Bloody Valentine, con solo escuchar las estructuras de las canciones (y del disco mismo) uno puede notar que la presencia del trabajo de Eno es significativa, sobretodo su trabajo en Berlín con David Bowie (otro ingrediente más en el mortero).

On Smoke abre el disco con siniestra intensidad y amenaza, y lentamente va cumpliendo su promesa de violencia abriéndose como una flor sónica de arreglos y distorsión. Si uno ha tenido la suerte de ver la pieza en vivo notará como es de las claras favoritas de la banda, la ejecución y ubicación en el disco haciendo patente ese amor. Sin pausa alguna arranca Nicholas Cage, lo más cercano a un single que tiene el Tiny Monsters, una maravillosa confección de pop ruidoso reclama lo inútil de agarrarse de la fe para disipar el temor a la muerte, mientras la impecable sección rítmica de Andrea San Gil y Monserrat Vargas mantiene un groove casi bailable pero indiscutiblemente oscuro. Se cierra esta primera mitad del disco con Light Us Green, talvez única canción de The Great Wilderness que me recuerda a Lolita Piñata, banda previa de mitad de las integrantes, con sus vocales casi gruñidas y tono pasivo-agresivo.

La segunda mitad del disco está caracterizada por una fragilidad casi dolorosa, partiendo con la conversación de las guitarras de Paola Rogue y Jimena Torres en When in June, arreglos que justifican mi respuesta ante la pregunta: ¿quienes son mis guitarristas favoritas en este momento? Muchas veces el amor no nace meramente ante la destreza si no ante el buen gusto y la disciplina. Una canción como When In June sólo es posible cuando se sabe cuando frenar y cuando dejar espacio para que las cosas respiren, lo cual es casi irónico cuando la letra habla de amor incondicional y feliz entrega. Usada para abrir los conciertos de la banda, no hago ningún intento por ocultar mi entusiasmo por ella, talvez mi favorita de todas las canciones del 2010. Polyethylene Beauty Lotion nos sirve como un puente breve de musique concrète entre una y otra, y arranca Barcelona. Si bien empieza tímida y sutil con voces casi susurradas, Barcelona lentamente se va convirtiendo en un monstruo de guitarras alarmantes y baterías intimidantes, que crea un huracán de bulla y emoción que termina por abandonar todo tipo de pretensión de estructura tradicional y confiesa sus perversas intenciones enclaustrantes y angustiosas. Un cierre atrevido para un disco ambicioso e inesperado.

El equipo de producción de este disco hace una diferencia importante. Las Wilderness han depositado su fe por segunda vez en las manos de Daniel Ortuño (Señorita Maestra, Alta Costura), joven talento que empieza a acumular un atractivo curriculum de grabaciones para pequeñas bandas locales, y en Ronald Bustamente (Visión Armónica del Caos), veterano partícipe de la escena musical nacional y piedra angular del colectivo Nois Nois. Su manejo casi virtuoso del ruido y las texturas logran dar el resultado que la banda requiere para poder comunicar la versatilidad de su sonido y sus intenciones a nivel de composición, a pesar de las limitaciones de su equipo. Acompañados en este round por Alejandro Imbach (Seka, Continental), logran comprobar que la confianza que la banda les sigue dando está fundamentada, y que su decisión de no utilizar los estudios grandes de grabación de nuestro país ha sido la acertada.

The Great Wilderness se encuentran en una de las rachas de conciertos más impresionantes que me ha tocado ver en 15 años que llevo en la escena nacional, donde cada show convierte a nuevos fans, y donde repetidamente se escuchan comentarios de sorpresa. Aparte de esto, están tomando un camino poco tradicional para lograr sus ambiciosas metas, y parecen estar dispuestas a hacer cosas como sacar dos discos en un año, mantener un contacto constante y directo con sus seguidores, usar equipos de producción no tradicionales para sus discos, o tocar tres o cuatro veces al mes. Al paso que van el 2011 podría probar ser su año. Este disco es un perfecto punto de partida y de acercamiento a una banda que va a dar mucho que hablar en los meses venideros. Puede perfectamente que no sea lo suyo, pero en caso de que lo sea, hágase el favor de darles el chance porque bandas así no son algo común.

Publicado originalmente en 89decibeles.com. Pueden bajar los discos gratis en Bandcamp. Este es el site oficial de la banda, por si quiere estar al tanto de conciertos y otro tipo de eventos.