miércoles, 22 de julio de 2015

Perra Pop Presenta: Kaiser Moon


Entre 1999 y el 2008 existió una banda muy respetada a nivel nacional. Se llamaba Exnobia. No estaba destinada al éxito taquillero de otras bandas de la época, debido a su música compleja y temática oscura, pero tenían un grupo de seguidores bastante amplio y fiel. La mayoría de sus fans eran de la comunidad artística: pintores, músicos, actores, productores audiovisuales, ceramistas, escritores, poetas, fotógrafos... había algo en la sensibilidad de su trabajo que tocaba fibras muy particulares en la gente, y encima tenían el elusivo respeto de la comunidad de rock progresivo, que rara vez da su bendición a proyectos por fuera de su círculo.


Un detalle relevante es que Exnobia proviene de Occidente -mitad de la banda es de Zarcero y la otra de Grecia-, y si algunos de nosotros acá en la capital pensamos que Exnobia es importante, allá en Occidente son considerados unos ídolos y los responsables de inspirar la revolución musical en la generación que los siguió inmediatamente después. Su relevancia trasciende la calidad de su música, e incluye su rol como activistas, productores de eventos y gestores de espacios creativos. Exnobia tuvo la visión de producir algunos festivales en Zarcero para que bandas de la capital fueran a exponer su música, trayendo consigo a sus fans más aventurosos, y para que artistas de Occidente compartieran su trabajo con la gente que visitaba de afuera de la zona, creando intercambio y retro-alimentación, poniendo a Occidente en la conciencia cultural capitalina un evento a la vez.

Exnobia cumplió su ciclo, como cualquier banda. Tocaron muchísimos conciertos, compartieron escenarios con bandas de peso, grabaron discos maravillosos, se separaron. Dejaron una huella profunda que influyó a muchos músicos y son recordados con cariño y muchísimo respeto. Son de mis bandas favoritas de la vida y para mí están entre las mejores bandas costarricenses en tiempos modernos, comparables con Bruno Porter, Niño Koi o Monte... y si una banda de Occidente puede tener ese impacto, no hay límites para las que vienen después. Esa lección caló hondo.


Camelolloide fue de las primeras bandas de la nueva generación en asumir el reto y continuar el legado, y su debut en los escenarios de Sarchí en el 2009 marcó el comienzo de una era. Su actividad infatigable, y su apoyo incondicional a las nuevas bandas que venían surgiendo con ellos, formaron las bases de una familia extendida de músicos y artistas que ahora se muestra articulada y segura. Pilares fundamentales de la escena, proyectos como la Banda del Carro Rojo, IO y Neurosis fueron parte de esta primera ola que se dedicó a abrir puertas, inspirar, motivar y preparar el terreno para la llegada de la nueva camada de artistas de Occidente, a las cuales pertenece Kaiser Moon.

Christopher Badilla y Marcos Ledezma en las guitarras, Giovanni Lobo en la batería, Carlos Arrieta en los teclados y sintetizadores y Josué Torres en el bajo. Se conocen desde el colegio, donde estaban conscientes que todos tocaban y que eran parte de la comunidad musical local. Originalmente eran dos proyectos separados: Christopher y Marcos eran parte del Trío Ledezma -un proyecto de música original acústica-, junto con Luis Ledezma, mientras que Carlos y Josué tenían un proyecto instrumental llamado Ethlukaz. Ninguno de los dos proyectos estaba consolidado aun, pero estaban avanzando en su proceso gestativo. Deciden unirse y formalizar su nuevo proyecto con la entrada de Giovianni en la batería; al principio tienen un sonido acústico y crudo, pero poco a poco van desarrollando la identidad que los distingue en la actualidad. Su debut es el 7 de septiembre del 2013, mismo año en que se forman. Relativamente jóvenes -están entre los 20 y 22 años-, tuvieron la suerte de pertenecer a una comunidad que crea espacios para la sangre nueva. Apadrinados por Neurosis, Kaiser Moon toca su primer concierto abriendo para ellos en Naranjo, en la montaña que los vio crecer.

Durante el 2014 graban una muestra de su material con la ayuda de Marco Fernández (Jesús Con Corte Militar, Papaya Head), quien también grabó el disco homónimo de Ave Negra ese mismo año. Producto de estas grabaciones salen los sencillos Acción Sociópata y Jack in the Box. Posteriormente empiezan el largo proceso de grabar su disco debut, que es una prioridad para una banda que considera que la documentación correcta de su obra es tan importante como su presencia en los escenarios, y de mucho más peso que cualquier fenómeno de popularidad o reconocimiento. Al mismo tiempo se abren camino en la poblada y hostil escena capitalina -cuyo ambiente competitivo es totalmente distinto a lo que han experimentado en casa-, buscando alargar su alcance y ampliar su audiencia.


Kaiser Moon pertenece a una nueva generación no sólo en Occidente, si no a nivel nacional. Los avances hechos por su región al crear comunidad y sacarse adelante entre todos se complementan con los avances logrados por la escena alternativa nacional al trascender las fronteras físicas y creativas. La adolescencia de sus miembros culmina en el momento en que bandas como Colornoise, 11:11 y Zópilot! van abriendo brecha con su pulida discografía, la calidad sus conciertos y su composición sofisticada y atrevida.

Pertenecen a un nuevo panorama repleto de posibilidades. Sus tierras ya le han dado triunfos al rock costarricense y no hay razón para creerse menos. Tienen gran claridad sobre sus metas, sobre sus deberes como miembros de una red extendida de artistas, como creadores de identidad en una cultura costarricense que oscila entre la urbano y lo rural, y que trata de balancear sus raíces con la arremetida de la modernidad. Además, conscientes de ser parte de algo más grande que ellos, están formados en una cultura de apoyo y complicidad que nos llena a todos de esperanza.

A veces nos preocupamos al atravesar esos espacios vacíos que se sienten entre generaciones musicales, entre la maduración de una generación establecida que ha perdido la mitad de sus exponentes en el camino y el nervioso surgir de otra cuyos potenciales son aun desconocidos, pero si Kaiser Moon es representativa de la nueva generación del rock costarricense no tenemos nada que temer.

Kaiser Moon - Acción Sociópata (sencillo) (2014)
Kaiser Moon - Jack in the Box (sencillo) (2014)

Kaiser Moon en Soundcloud.