miércoles, 1 de julio de 2015

Perra Pop Presenta: Papín y los Perrobots


Entre 1998 y 1999 dejé de trabajar con Bruno Porter. Habían cosas cada vez más complejas sucediendo en mi vida y mi trabajo con ellos fue lo primero en sacrificarse. Luego sería mi tiempo libre, mi militancia política en Gente U (partido legendario de izquierda de la UCR) seguido un año después por mis estudios universitarios. Entre 1999 y el 2002 no estuve casi en ningún concierto ni actividad política y el único disco nacional que conseguí fue el premiado debut de Kadeho que simplemente no entendí. Estaba totalmente desconectado de las cosas que más amaba y que durante años me definieron.

Trabajaba unas setenta horas por semana en el 2002, y tenía un consumo bastante preocupante de alcohol. Estaba sobreviviendo un quiebre con mi novia de cuatro años, quien había sido uno de los pilares de mi vida en tiempos muy difíciles, y al final terminamos haciéndonos más daño que bien. Me sentía vacío, golpeado y a la deriva. Opté por buscar mis raíces para tratar de anclarme.
Redescubrí mis discos de The Clash -que fueron mi tabla de salvación adolescente y la brújula de mi ética artística adulta- y alguna madrugada terminé cortándome el pelo con unas tijeras inadecuadas, metido en mi ducha con media botella de vodka adentro y el London Calling en repeat, jurando que todo iba a cambiar. En Junio de ese año abrió Area City en Barrio La California. Joe Strummer moriría ese Diciembre y lo lloraría como quien pierde a un mentor.


Estaba cansado de ser un espectador. Toda mi vida siempre había tenido iniciativa y creatividad, pero ahora me encontraba reducido a vida dedicada por completo a un puesto bien pagado y a buscar formas artificiales de manejar el estrés y la frustración que ese puesto causaba. Puro miedo me sostenía, el miedo a no ser nadie, el miedo a ser pobre, el miedo a empezar de nuevo. El temor a perder todo lo que había "ganado" era lo que me mantenía enfocado y agresivo en la oficina, pero ya no daba. Me estaba deshilachando, me estaba deshaciendo.

En Marzo del 2003, Paz Fábrega, Antonio Jara y yo fundamos el No+Guerras para coordinar nuestra oposición al respaldo que dió el presidente Abel Pacheco -en nombre de todo Costa Rica- a la invasión de Irak impulsada por Estados Unidos. Tilak Babar, Ernesto Jara, Camilo Poltronieri, Sebastián Arias e Isa Alvarado se nos unieron en cuestión de días. Hicimos grafitis, manifestaciones, happenings frente a la Cancillería y entre todos organizamos un concierto masivo en la Plaza de la Democracia del 20 de Marzo, con ayuda financiera de Nene Solera y de muchísimos proveedores. Me acordé de muchas cosas que amaba, que me movían y que había olvidado. También me di cuenta que no me sabía el nombre de ninguna de las bandas jóvenes que sonaban en ese momento, y que contactamos a la mayoría gracias a referencias de terceros. Aun estaba lejos de mi meta y no tenía la menor idea de por donde empezar o siquiera una idea de qué quería hacer realmente, pero me estaba acordando de como se sentía el estar vivo.

No estoy seguro si fue a finales del 2002 o a principios del 2003 que entró Abidán Moraga a trabajar en el sportsbook donde estuve desde Diciembre de 1999, pero apareció en mi oficina en Marzo del 2003. En sus primeros meses lo pasaron al departamento que yo administraba y me tocó darle capacitación. Siempre andaba mi discman en la oficina, cargando unos 24 discos mínimo, y eso le dio señales de que yo era -en efecto- uno de los suyos. En cuestión de semanas nos habíamos hecho muy buenos amigos. Abidán acababa de regresar de estudiar producción musical en Estados Unidos. Tenía muchas historias y una actitud muy positiva. Tenía una energía impresionante.


Hablamos muchísimo de música. A veces nos íbamos a Sand luego del trabajo a seguir conversando de cosas que nos gustaban y de todas las historias que habíamos memorizado de los artistas que amábamos. Entre nuestros cuentos salió a relucir mi tiempo trabajando con los Bruno -banda de la cual Abidán fue fan- y eso le dio una idea absolutamente descabellada pero que en retrospectiva terminó salvando mi vida y rescatando mi alma: me dijo que fuera manager de la banda que tenía con su hermano.

En medio de este desmadre de vida mío, en medio de esta imperfecta e incompleta reinvención, este desconocido decide confiarme su bebé. Increíble. Algo veía en mí que yo simplemente no podía entender ni vislumbrar. Yo pensaba que mi vida era un total fracaso, un callejón sin salida, por lo tanto su propuesta me sacudió completamente ¿Era esta la oportunidad que estaba esperando para hacer algo más que simplemente sobrevivir? Uno de los principios por los que guié mi vida durante toda mi adolescencia y mis primeros años universitarios era la importancia de contar nuestras historias, de utilizar el arte como una forma de crear testimonio de nuestro paso por el mundo, una forma de resistencia, un truco para no ser un número ni una estadística. Trabajar con artistas de nuevo, lograr rodearme de gente creativa otra vez, tener el chance de construir algo que lograra conectar desconocidos aunque fuera por un momento. Eso era. Eso era lo que más me importaba en la vida.

Era Semana U del 2003 cuando los vi tocando por primera vez. Abidán me había pasado un disco con cuatro canciones, que habían grabado entre 1999 y el 2001, en tres sesiones distintas. A mi me emocionaban porque me recordaban a Bad Religion un poco, con ese sonido punk angular y las guitarras virtuosas y rápidas. Esa idea no me preparó para lo que estaba a punto de ver. Lo que me recibió en una tarde lluviosa de Abril fue una banda tallada e inmisericorde de power pop. En algún momento de su evolución la banda había convertido el mazo hecho de agresión que escuché en esas grabaciones, todos los frenéticos tempos complicados y toda su frustración en una cuchilla filosa y precisa y disciplinada. Esa tarde conocí al cantante y guitarrista Isaac "Papín" Moraga -hermano de Abidán-, al guitarrista Daniel González y al baterista Diego Rojas. Todos de orígenes sencillos, con los estudios incompletos y un trágico amor por la música como única misión en la vida.


La banda se llamaba E-Simple. Estaban tocando juntos desde 1999 cuando le abrieron a Hombres de Fuego y Cristocracia en un concierto en la Universidad Nacional. Conocía el nombre porque durante un par de años gloriosos fueron de las bandas más grandes del punk local, y fueron definitivos como influencia en la corriente conocida ahora como punk herediano. Empezaron como una banda de punk cristiano y llevaban años tocando el mismo material espiritual, esperando el momento perfecto para grabarlo. Mientras esperaban y esperaban, fueron acumulando composiciones nuevas que tenían otra sensibilidad y otra actitud bastante menos religiosa, hasta que un día simplemente no pudieron más. Se dieron cuenta que los momentos perfectos nunca llegan y que el tiempo pasa y cobra la factura. Ya no eran una banda cristiana, y tampoco se identificaban como una banda de punk. Decidieron deshacerse de todo el material anterior y seguir con el repertorio nuevo, y hacer todo lo posible por grabarlo de inmediato para que no pasara lo que pasó con las canciones que los definieron durante tres años.

Querían escapar del ghetto del ska y el punk, y probar su suerte en espacios más abiertos. Querían poder invadir los escenarios de rock alternativo que llenaban la capital, donde ellos nunca tuvieron espacio. Querían entrar a las radios que programaban rock nacional y hacían entrevistas. Querían cobertura de medios, páginas enteras en el periódico. Querían una oportunidad de poder dedicarse tiempo completo a lo que amaban. No sabían por donde empezar y ocupaban ayuda. En su desesperación me encontraron a mí para ayudarles a reinventarse. No teníamos la menor idea, pero éramos el uno para el otro. Fueron lo mejor que me pudo pasar y a veces, cuando me siento muy bien conmigo mismo, me gusta pensar que fui justo lo que ellos ocuparon en ese momento de confusión y crecimiento.


Y crecimos juntos. Aprendimos juntos. Hicimos amigos. Hicimos montones de cosas juntos. Y todo empezó en esa tarde de Semana U en Abril del 2003. Mi primer acto como manager fue, por supuesto, quitarles ese estúpido guión del nombre y simplificarlo a "ESimple". Les expliqué que sonaban como un servicio de algo relacionado con la internet (e-commerce, e-mail, etc). Les diseñé un logo oficial que usan hasta el día de hoy, tomando como precaución que utilizara tipografías presentes en todos los Service Packs de Windows, para poder replicarlo bajo cualquier condición en cualquier lugar. Luego fuimos a escuchar las bandas jóvenes que estaban tocando en los bares locales, buscando con quienes queríamos asociarnos para conseguir público nuevo e ir creando una identidad fuera del under. Mis dos bandas favoritas entre todas las que escuchamos fueron Nada de Marcos Monnerat y Kurt Dyer, y Cabuya de Michelle y Adrián Pauly. Por alguna suerte cósmica les caímos bien y logramos compartir escenarios montones de veces. En ese mismo año Adrián Pauly lanzó 89decibeles con su mejor amigo y nos tocó estar ahí desde el principio, de esa forma ESimple estuvo en el epicentro de un momento histórico: los primeros años del foro de 89db. Un golpe de suerte. Así ESimple logró conectarse con muchísima gente que luego haría cosas maravillosas en prensa, música, promoción, artes gráficas, cine y publicidad.

Trabajamos juntos oficialmente entre el 2003 y el 2008. Margarita Durán y Say León se unieron al equipo de producción desde el primer año y Say en particular hizo contribuciones logísticas a la banda que superarían la huella que Margarita y yo dejamos. Intentamos muchísimas cosas nuevas, como lanzar un disco gratis por internet en el 2005, o reducir la duración de los discos para poder producir más material más seguido. ESimple fue una banda que se destacó por siempre estar metida en el estudio grabando discos o haciendo maquetas para discos futuros. La banda tenía un ritmo acelerado y tocaba al menos una vez al mes, dentro y fuera de San José.


En ese trayecto logramos grabar tres discos y lanzarlos exitosamente, consiguiendo una nominación de ACAM para cada uno, pero ningún premio. Les diseñé las portadas, hice cantidad infinita de afiches, les secuencié el orden de las canciones en sus discos y financié todo tipo de aventuras. En algún momento después de ese tercer album la banda empezó a desboronarse. La salida de Daniel, los constantes viajes de Abidán, la rotación constante de talentosísimos -aunque inestables- bateristas que sufrieron desde un inicio... todo fue sumando hasta que fue demasiado.

En algún momento del 2010 la banda implota. Dejaron tres discos, el equivalente de dos carreras exitosas en escenas completamente distintas, un cuarto disco sin lanzar oficialmente y un total de cinco ex-bateristas. Nada mal para una banda clase obrera de los barrios del sur de Heredia. Después de eso hubo reuniones ocasionales de la alineación clásica, pero nunca actividad constante.


Los hermanos Moraga pasaron a proyectos distintos casi que de inmediato, tal y como habían hecho desde su adolescencia. Esta no era la primera vez que una banda se les desarmaba. Antes de ESimple, Abidán tocó en Almas Congruentes (1995), Último Chance (1996) y fue el "yo" de  Queso, Papín y Yo (1997), banda de punk cristiano que dejó su marca en la escena under noventera. Por su lado, Papín tocó con sus hermanos en Queso, Papín y Yo antes de crear E-Simple con Daniel, su mejor amigo de infancia.


Después de ESimple, Abidán fundó el muy bohemio Colectivo Herediano con varios amigos cercanos que necesitaban un bajista para sus proyectos respectivos, consolidándolos en uno solo; Papín formó Los Problemas con Lufis Dobles y fue parte del histórico compilado Sí San José en el 2011, grabado en la casa de la abuela de Lufis por Adrián Poveda y Daniel Ortuño. Poco tiempo después, Papín se une al Colectivo Herediano en el rol de baterista y Abidán reemplaza a Lufis en Los Problemas. Otra vez reunidos.


El Colectivo Herediano se convierte en El Colectivo, y Papín y Abidán aplican todas las reglas del pop que aprendieron en sus años con ESimple. Papín usa la oportunidad de estar trabajando con material que no compuso para desarrollar y perfeccionar su faceta de productor y promotor con una distancia clínica y objetiva del material. Reducen su producción discográfica a sencillos cuidadosamente producidos, con muchísimo apoyo e impulso detrás de cada lanzamiento. Invierten muchísimo tiempo en pre-producción y en colocar sus canciones en los espacios adecuados para difusión en el mercado contemporáneo. El Colectivo y Los Problemas tienen una vida corta y no logran despegar. Papín decide seguir adelante con su nuevo proyecto solista, Los Perrobots.


Después de unas cuantas modificaciones, los Perrobots son Papín en la guitarra, Abidán en el bajo y su arma secreta: Charles Weetly en la batería (Sex Noise, Killjoy, Cherry Poppers). Debutaron el 24 de Julio del 2014 en el Hoxton Pub. El power-trio es un formato que Papín ha estado puliendo desde los últimos años de ESimple y creo que lo tiene completamente dominado. La banda está sacando un disco por entregas, con dos canciones ya publicadas en menos de siete meses. A pesar de tener una dirección y una intención puramente pop, la fuerza que tienen sus producciones lo acercan más a una especie de rock duro clásico, con una identidad marcadísima y única.


Papín ha estado acostumbrado a ser el centro de atención desde que era niño, cuando fue la mascota de la Selección en Italia '90 (¡en serio! ¡se lo ganó en un concurso!). El tener un talento tan grande para componer, arreglar, producir e interpretar lo ha mantenido visible y su ética laboral lo ha mantenido vigente. Ahora está incursionando en el campo de la producción para otros artistas. Su cuerpo de trabajo es increíblemente extenso y francamente envidiable; aun así me ha tocado verlo en sus momentos más difíciles preguntándose si ha hecho alguna diferencia en el mundo. A veces nos hablamos después de meses de silencio exclusivamente para apreciar la calidad de un disco nuevo o para discutir la mejor forma de resolver un problema. Nos damos consejos, nos aguantamos las diferencias a través de pleitos acalorados. Cuando veo todo lo que ha hecho, como ha crecido, cuando logro ver los frutos de su resiliencia... me asombro. Se me agotan las palabras. Él y Abidán son una dupla impecable, se complementan de forma perfecta. Hace doce años tuve la suerte de caer al lado de dos personas infatigables que me enseñaron la importancia de perseguir los sueños hasta sus últimas consecuencias y a su manera, entre crisis y crisis, me enseñaron a tener fe, a agarrarme duro de las cosas invisibles ante lo imposible de salir victorioso.


De haber regresado a la escena musical en el 2003 con cualquier otra banda, jamás habría aprendido todo lo que aprendí, jamás me habría inspirado como me inspiré. Gracias a ellos estoy donde estoy, conocí a la gente que conocí, y me gané el cariño y el respeto de personas a quienes admiro. Mi vida entera cambió en el momento que entraron en ella. La gente habla de como el arte puede cambiar vidas, de como la música puede salvar... pues yo les puedo decir con absoluta certeza que su música salvó mi vida en los términos más concretos y reales posibles, sin poesía ni metáfora alguna.

Cuando me vean feliz emprendiendo algún proyecto descabellado, cuando lean algo que escribí sobre la escena, cuando me vean siendo generoso o desprendido con alguien... espero que sepan que no estaría ahí sin ellos. Sin ese momento clave en que me vieron a los ojos y me dijeron que confiaban ciegamente en mí, que mi vida estaba para mejores cosas, que soñara con ellos y brincáramos con los ojos cerrados.

Voy a pasar una vida entera tratando de devolverle al universo esa oportunidad que me dieron.


Queso, Papín y Yo - Queso, Papín y Yo (1997)
E-Simple - No Quisiste Ver (sencillo) (1999)
E-Simple - Raquiu/Anamoso Wau Wau (sencillo) (2001)
E-Simple - Amigos (sencillo) (2001)
ESimple - Es Fácil, Es Sencillo (2003)
ESimple - Son Tus Sueños (2004)
ESimple - MacGuiversh (2007)
ESimple - Comiendo Entre Tus piernas (2010)
Varios - Sí San José (2011)
El Colectivo Herediano - Plátanos Verdes (2011)
El Colectivo Herediano - La Macha (sencillo) (2011)
El Colectivo Herediano - Namoradeira (sencillo) (2012)
El Colectivo - El Monte (con Toledo) (sencillo) (2013)
El Colectivo - Las Olas del Mar (sencillo) (2014)
Papín y los Perrobots - El Vacío (sencillo) (2014)
Papín y los Perrobots - Pruébame (sencillo) (2015)

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Sí San José en Bandcamp.
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